jueves, 27 de septiembre de 2012
Imitemos el ejemplo de este varón argentino.
En 1947 hubo un desfile en la ciudad de Pilar, en Buenos Aires, de putos y de putas.
Había consoladores en las manos y en los culos y en las conchas.
Los consoladores eran del partido justicialista,
el intendente los repartía gratis en la calle,
tenía los labios pintados y una pija
con los huevos peludos dibujada en el pecho,
por cada consolador dado él se metía
dos dedos en el culo al grito de Perón, Perón que grande sos.
Hasta las dos manos hubiesen entrado.
La reina de las putas era Evita.
El rey de los putos, perón.
¡Viva perón! ¡Viva perón!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los poemas de amor son una mierda.
La amo cuando se sienta frente al piano, la amo cuando apoya su cabeza en mis hombros y con su respiración marca el tiempo con el que sonrío...
-
Un faulduo se muere, de manera trágica, agotada, triste y desamparada, Dejó caer su cara, transformó su risa en una mueca horripilante, llen...
-
Todo lo que es blanco resulta sucio. No soy el que escribe Soy sólo el que recita al oído sordo de un cuerpo frío. Recita gritando, en ...
-
¿Una monedita amigo? "Pobre pero honrado". Que vayan a trabajar. Prefiero que barran las calles a que se estén drogando en mi ve...
No hay comentarios:
Publicar un comentario