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Ay canción, que se me cierra el pecho
una palabra broncada atosigada entre bronquios
una llanteada que ni te cuento, ni te llanto cumpa.

Mica MICA MICA: PRESENTE.
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Digo hierro y yerro: tal la cosa que
sólo se la explica
escribiendo:
registro justo
de alguna indeterminación.

La necesidad boba que impera,
la de ponernos el mundo entero en la mano
(o en la boca)

Piedra

cada palabrita es una piedrita tirada rampante al aire no importa si es susurrada siempre la piedrita palabra es rampante capaz la piedrita al aire cae al suelo, se interna en un charco y se queda inmóvil como parte del suelo la palabrita entonces no hace nada y se conmueve como una piedrita olvidada melancólica capaz puede ser que la piedrita al aire en el aire choque con otra piedrita capaz si la palabrita era barrosa contenga a la otra piedrita rampante del aire y se la ate a su interés y al suelo juntas caigan formando más que una piedrita formando entonces dos piedritas más barro capaz, dado el caso, las dos palabritas estén barrosas a tal punto que sean bolas de barro que al chocarse se fundan haciendo el amor piedril se conjuguen entonces en lo más lodoso de un intenso discurso e impliquen entonces la mirada libidinosa de las demás piedritas al aire una palabra es una piedrita al aire dado el caso que dos palabras duras, no barrosas ni blandas choquen, ahí, la guerra entonces, hasta chispas sacan las piedritas…

Si te tuviera en una flor

Si te tuviera en una flor
Una flor chiquita con muchos pétalos
del tamaño de las alas de una mosca
con un tallo delicado que hace de torre
si te tuviera presa en una torre
y que esta torre sea una flor pequeña
con ocho espinas en el muro del tallo
con tres hojitas dentadas
que en la azarosa subida te sirvieron de peldaños.
Qué se yo de tu voluntad
de tu gusto por esa flor pequeña
de tu gusto por las alas de una mosca
de espinas de tu agrado
y de los muros que te sostienen
y de tus hojas de peldaños
Todo es solamente si te tuviera.

¿Me querés?

Hoy falta el aire que revuelven tus palabras
a veces es el aire, otras veces tu mano con la mía
de vez en cuando faltan también tus lágrimas
tus llantos encerrados en mis brazos.
Capaz (a veces me arremolino en pensar)
que también me faltan tus reclamos,
tus preguntas, chiquititas, de las mínimas que tanto llenan.
Todo lo que falta y tanto necesito,
una sonrisa mínima ante un "sí, te quiero".