domingo, 22 de julio de 2012


Y me quedé pensando,
y me quedé pensando,

y me quedé pensando,

y me quedé pensando,

y me quedé pensando,
y me quedé pensando,

y me quedé pensando,
y me quedé pensando,

y me quedé pensando.

Y me quedé pensando,

y me quedé pensando,

y me quedé pensando,

y me quedé pensando,
y me quedé pensando...
y me quedé pensando en que todos somos buenas personas comparados con Hitler.

Eso me hace amarme y amarte.

sábado, 14 de julio de 2012

Tarada



El tenso hilo de plata que nos sostiene, tarada.
El tenso hilo de plata que nos sostiene a nosotros ante la hondonada,
El tenso y débil hilo de plata que nos sostiene de la caída en pendiente al hondo amor.
El tenso hilo de plata lo cortamos vos y yo, tarada.

Pei pa koa


No sabés cuanto he esperado para que me saludes al menos, con tu mano en el aire y una sonrisa en tu cara, que me preguntes que tal me va mientras cruzamos al café de la esquina a comprar una torta de chocolate. No sabés cuanta tristeza tengo al saber tanto, qué enajenado, qué asfixiado, qué ahogado, qué abstracto al asfalto, a la fila del cajero de la esquina, a los malabaristas en frente a la estación de servicio. Ellos, todos forman parte de todo lo que forman, ¿nosotros de qué formamos parte? no seríamos si no fuera por el otro. Quiero ver tu mano agitándose en el aire, tu sonrisa al verme y tus ojos enfocándome sin tus lentes y que tus ojos, tu boca y tu mano sean parte mía, que si tu mano no me saludase yo no exista, que si no me sonrieses yo no sea y que si tus ojos no se fijasen en los míos, sin aquellos lentes, yo me convierta en neblina fría para desaparecer con el calor de la tarde. Pero estás, yo no soy neblina, soy, existo, me ves, te sonreís y me saludás

-Holis.

Una carta de amor


Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo

porque en el fondo es todo

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso que es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

Julio Cortázar

Ay canción, que se me cierra el pecho una palabra broncada atosigada entre bronquios una llanteada que ni te cuento, ni te llanto cumpa. ...